Ayer fué una de esas experiencias por las que esto merece la pena. Aunque todavía ahora me duelan los dedos, aunque todavía ahora arrastre un poco las piernas. A pesar de todo, o quizás precisamente por todo ha merecido la pena.
Hice el paso "de la milla" a 7.00, el primer kilómetro, el "cuesta arriba" a 4.31, los dos kilómetros a menos de 8.55 y el "cooper" a 10.20, estoy a 5 segundos del excelente de los menores de 30, de hecho mantuve esa tendencia hasta los 5-6 kilómetros, donde ya empecé con tiempos mas normales y a partir del décimo los pies me dolían bastante, he sentido en carne propia eso de nunca estrenar zapatos en una distancia larga. Ha merecido la pena la compra, son unos zapatos cojonudos, adaptan bien, respetan bastante la rodilla, me meten el pie para dentro, por ahora -a ver lo que duran- son los mejores que he tenido.
sábado, 24 de octubre de 2009
sábado, 10 de octubre de 2009
Un extraño muro
Ya me pasó la semana pasada y por eso varié el recorrido, para al finar ganar tan solo 15 metros de mierda, literalmente.
Por lo demás una carrera cojonuda, el paso por el Cooper fué la ostia (33 segundos por debajo del excelente de mi grupo de edad) el paso por los 2 kms fué bestial (4.32) y la milla ni te cuento (7.01), quizás por las tres liebres que tuve nada mas empezar.
Por eso, y por el camino nuevo, creí que al menos los 18 los hacía hoy, además llegué con muy buenas sensaciones, exhausto, normal, pero entero, el recorrido, cojonudo, precisamente por eso creí que habría superado los 18 km, pero está visto que no. Eso si, si que se nota el no hacer mi "calentamiento" sobre todo al principio, los primeros 5 o seis kilómetros tengo un aporte de energía extra que se nota.
En fín, no sé si a este paso llegaré a los 20 el mes que viene (quería hacer 20 kms antes de mi cumpleaños). De todos modos, el próximo sábado intentaré otra vía, otro camino, a ver si esta vez es posible.
Por lo demás una carrera cojonuda, el paso por el Cooper fué la ostia (33 segundos por debajo del excelente de mi grupo de edad) el paso por los 2 kms fué bestial (4.32) y la milla ni te cuento (7.01), quizás por las tres liebres que tuve nada mas empezar.
Por eso, y por el camino nuevo, creí que al menos los 18 los hacía hoy, además llegué con muy buenas sensaciones, exhausto, normal, pero entero, el recorrido, cojonudo, precisamente por eso creí que habría superado los 18 km, pero está visto que no. Eso si, si que se nota el no hacer mi "calentamiento" sobre todo al principio, los primeros 5 o seis kilómetros tengo un aporte de energía extra que se nota.
En fín, no sé si a este paso llegaré a los 20 el mes que viene (quería hacer 20 kms antes de mi cumpleaños). De todos modos, el próximo sábado intentaré otra vía, otro camino, a ver si esta vez es posible.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Ex-hauted?
De nuevo he bajado el Cooper de mi rango de edad (-24 segundos), algo que ya se veía venir al paso por la milla a 7,15.
De nuevo he tomado la ruta de la plaza de toros, al tercer kilómetro iba a 4.31 minutos por kilómetro, algo impensable hace ni tan siquiera unos meses.
Ahora, haciendo ya las 50x4 (Flex, abd sup, abd inf, muelle).
Ese objetivo (los 200 de calentamiento) ya está cumplido, para el de la hora y media aún me quedan un par de meses, aunque creo que hoy hubiera llegado, el subir hasta la hora los días entre semana creo que ha sido un acierto, no voy demasiado cargado y se nota la diferencia y no creo que sea solo una cuestión mental.
Si sigo a este ritmo a mediados del próximo año estaré mas que listo para las medias maratones, si todo sale bien haré una por semana...
De nuevo he tomado la ruta de la plaza de toros, al tercer kilómetro iba a 4.31 minutos por kilómetro, algo impensable hace ni tan siquiera unos meses.
Ahora, haciendo ya las 50x4 (Flex, abd sup, abd inf, muelle).
Ese objetivo (los 200 de calentamiento) ya está cumplido, para el de la hora y media aún me quedan un par de meses, aunque creo que hoy hubiera llegado, el subir hasta la hora los días entre semana creo que ha sido un acierto, no voy demasiado cargado y se nota la diferencia y no creo que sea solo una cuestión mental.
Si sigo a este ritmo a mediados del próximo año estaré mas que listo para las medias maratones, si todo sale bien haré una por semana...
sábado, 5 de septiembre de 2009
El Chute definitivo
He estado un par de semanas sin poder darme un chute de extenuación.
No recordaba su efecto. Mejor dicho, mi mente creía no recordarlo, ahora me percato que mi cuerpo llevaba dos semanas de mono. Mi cuerpo y mis emociones.
Una semana por una cosa (ola de calor acojonante, sudando a las 8 de la mañana, sin ni siquiera haber hecho nada) y la otra por exceso de sueño (con lo que me levanté demasiado tarde).
Dos semanas.
Medio més.
Además, tocaba subir cinco minutos.
Ha sido bestial, en varios sentidos. El Cooper ha sido la rehostia, me he quedado a segundos de meterme en el excelente ¡de los menores de 30¡, ya llevaba tiempo haciendo excelentes para mi grupo de edad, que para mi ya era todo un logro, pero hoy me he quedado a menos de 10 segundos de meterme en el excelente de los menores de 30, joder, y eso nada más empezar a correr.
Luego la carrera fué bastante bien, hasta llegar a la Avenida de Europa, donde me encontré al de mi edad, que se había agrupado con dos jovenzuelos (joder, que extrovertido es el puñetero) que doblé sin problemas, el caso es que justó antes había visto que se incorporaba, desde la granja, "el anciano", y ha vuelto a darme una lección de humildad (y van ya varias en estos dos años) aunque lo de humildad, en este caso, no tenga demasiado sentido, ya me lo conozco, no traté de resistirme ni nada, pero empiezo a pensar que le hago de liebre, al muy cabrito, el caso es que sigue en una forma envidiable el muy hijo de puta.
A partir de la hora empecé a acusar, a notar, las dos semanas sin salidas largas, mareos ligeros, deshidratación... vamos el cuadro típico, pero ya sabía que llegaba, como mínimo, a los 80 minutos, y en eso me quedé.
Tras meterlo todo en Mapmyrun he flipado, 16 kms, a 12,07 la primera vez que subo (de media) de los 12 km/h, es -en teoría- extraño, mientras mas viejo soy, mas en forma estoy. Pero claro, solo en teoría, a saber como andaría si no me hubiera fumado 18 años de mi vida. A saber como estaría si no hubiera practicado tanto tumbing, zapping y flojing.
No recordaba su efecto. Mejor dicho, mi mente creía no recordarlo, ahora me percato que mi cuerpo llevaba dos semanas de mono. Mi cuerpo y mis emociones.
Una semana por una cosa (ola de calor acojonante, sudando a las 8 de la mañana, sin ni siquiera haber hecho nada) y la otra por exceso de sueño (con lo que me levanté demasiado tarde).
Dos semanas.
Medio més.
Además, tocaba subir cinco minutos.
Ha sido bestial, en varios sentidos. El Cooper ha sido la rehostia, me he quedado a segundos de meterme en el excelente ¡de los menores de 30¡, ya llevaba tiempo haciendo excelentes para mi grupo de edad, que para mi ya era todo un logro, pero hoy me he quedado a menos de 10 segundos de meterme en el excelente de los menores de 30, joder, y eso nada más empezar a correr.
Luego la carrera fué bastante bien, hasta llegar a la Avenida de Europa, donde me encontré al de mi edad, que se había agrupado con dos jovenzuelos (joder, que extrovertido es el puñetero) que doblé sin problemas, el caso es que justó antes había visto que se incorporaba, desde la granja, "el anciano", y ha vuelto a darme una lección de humildad (y van ya varias en estos dos años) aunque lo de humildad, en este caso, no tenga demasiado sentido, ya me lo conozco, no traté de resistirme ni nada, pero empiezo a pensar que le hago de liebre, al muy cabrito, el caso es que sigue en una forma envidiable el muy hijo de puta.
A partir de la hora empecé a acusar, a notar, las dos semanas sin salidas largas, mareos ligeros, deshidratación... vamos el cuadro típico, pero ya sabía que llegaba, como mínimo, a los 80 minutos, y en eso me quedé.
Tras meterlo todo en Mapmyrun he flipado, 16 kms, a 12,07 la primera vez que subo (de media) de los 12 km/h, es -en teoría- extraño, mientras mas viejo soy, mas en forma estoy. Pero claro, solo en teoría, a saber como andaría si no me hubiera fumado 18 años de mi vida. A saber como estaría si no hubiera practicado tanto tumbing, zapping y flojing.
martes, 28 de julio de 2009
Impossible is nothing
Mas de 18 meses, si hacemos caso al quitómetro, en concreto mis cifras son: 18 meses y una semana, casi 17.000 cigarrillos sin fumar, casi 2.000 euros ahorrados.
Pero esas cifras me interesan menos que otras.
Salgo a correr -ya paso de decir rodar- cinco días en semana, cuatro en los que hago el recorrido habitual -55 minutos, unos 11 kilómetros y pico- y otro en el que realizo una salida larga, que por ahora consiste en 15 kilómetros en una hora y cuarto. Esto si que me interesa más, esa salida larga, la del sábado, es esperada con fruición, casi con alevosía, especialmente el primer sábado de cada más, que es cuando le metemos cinco minutos más -un kilómetro más, aunque cada vez es mas dificilillo eso-.
Si todo va bien, si todo sigue su curso, en unos meses haré una media maratón cada semana lo que me proporcionará la forma y sobre todo el fondo que busco.
Sigo calentando antes de salir -y estirando a la vuelta- cincuenta de cada, menos en las abdominales inferiores, que voy por treinta y cinco, un par de meses y ya serán cincuenta, que anda que no cuestan con el puñetero banquito, es decir, 100 de brazos, entre flexiones y el muelle, y ahora mismo85 de abdominales, entre inferiores y superiores.
Sigo comiendo mas o menos sano, mas bien menos, pero evito bastante la carne roja -solo de vez en cuando, cuando voy a casa de mi suegra o a veces en casa de mi madre.
Esas cifras son las que me interesan, es evidente que sus efectos colaterales existen y que algunos son mejores que otros, poco a poco se me va aposentando el estado de ánimo, pero está claro que soy bastante mas emocional que antes, mi estado de ánimo -sin el tabaco- es mas reactivo, cada vez lo controlo mas y mejor, pero aún así nunca llegaré a la abulia propia del tabaco, pero lo importante es que ya me he aceptado y de hecho creo que ni siquiera quiero volver a ese estado, me encanta ser como soy, quizás algo exigente, quizás demasiado perfeccionista, pero por otro lado el descubrir los placeres de la rutina, de la autoexigencia, del logro personal ha sido impagable.
Sigo siendo bastante antitabaco, casi un taliban, cierto és, pero ya no quiero obligar a nadie, simplemente me alejo cada día más de los que -como yo mismo hacía- maltratan su cuerpo. Sé, por experiencia propia, lo ciegos que están, sé que es difícil, por no decir imposible, que descubran lo que se pierden (y de eso debería escribir, de los domingueros), pero eso, aunque razonable y cierto, no me importa, si yo he podido, si yo puedo, todos pueden.
Joder, recuerdo aquella salida en bici, no creo que llegara a los quinientos metros. En tres años envejecí treinta, recuerdo jugar con el perro, el resuello, los pulmones...
No podía correr ni un minuto (recuerdo estar sin resuello en dos) y ahora me tiro mas de una hora sin parar y a un ritmo cada vez mejor.
Si, debería hacerlo, por aquello de no olvidar.
Pero esas cifras me interesan menos que otras.
Salgo a correr -ya paso de decir rodar- cinco días en semana, cuatro en los que hago el recorrido habitual -55 minutos, unos 11 kilómetros y pico- y otro en el que realizo una salida larga, que por ahora consiste en 15 kilómetros en una hora y cuarto. Esto si que me interesa más, esa salida larga, la del sábado, es esperada con fruición, casi con alevosía, especialmente el primer sábado de cada más, que es cuando le metemos cinco minutos más -un kilómetro más, aunque cada vez es mas dificilillo eso-.
Si todo va bien, si todo sigue su curso, en unos meses haré una media maratón cada semana lo que me proporcionará la forma y sobre todo el fondo que busco.
Sigo calentando antes de salir -y estirando a la vuelta- cincuenta de cada, menos en las abdominales inferiores, que voy por treinta y cinco, un par de meses y ya serán cincuenta, que anda que no cuestan con el puñetero banquito, es decir, 100 de brazos, entre flexiones y el muelle, y ahora mismo85 de abdominales, entre inferiores y superiores.
Sigo comiendo mas o menos sano, mas bien menos, pero evito bastante la carne roja -solo de vez en cuando, cuando voy a casa de mi suegra o a veces en casa de mi madre.
Esas cifras son las que me interesan, es evidente que sus efectos colaterales existen y que algunos son mejores que otros, poco a poco se me va aposentando el estado de ánimo, pero está claro que soy bastante mas emocional que antes, mi estado de ánimo -sin el tabaco- es mas reactivo, cada vez lo controlo mas y mejor, pero aún así nunca llegaré a la abulia propia del tabaco, pero lo importante es que ya me he aceptado y de hecho creo que ni siquiera quiero volver a ese estado, me encanta ser como soy, quizás algo exigente, quizás demasiado perfeccionista, pero por otro lado el descubrir los placeres de la rutina, de la autoexigencia, del logro personal ha sido impagable.
Sigo siendo bastante antitabaco, casi un taliban, cierto és, pero ya no quiero obligar a nadie, simplemente me alejo cada día más de los que -como yo mismo hacía- maltratan su cuerpo. Sé, por experiencia propia, lo ciegos que están, sé que es difícil, por no decir imposible, que descubran lo que se pierden (y de eso debería escribir, de los domingueros), pero eso, aunque razonable y cierto, no me importa, si yo he podido, si yo puedo, todos pueden.
Joder, recuerdo aquella salida en bici, no creo que llegara a los quinientos metros. En tres años envejecí treinta, recuerdo jugar con el perro, el resuello, los pulmones...
No podía correr ni un minuto (recuerdo estar sin resuello en dos) y ahora me tiro mas de una hora sin parar y a un ritmo cada vez mejor.
Si, debería hacerlo, por aquello de no olvidar.
jueves, 23 de octubre de 2008
The loneliness ot the long distance runner
Antes de ayer (antié, que se dice por aquí) hizo nueve meses, se podría decir que he parido, o mas propiamente que me he parido. En realidad continúo en pleno proceso de parirme y recrearme, algo que inicié hace nueve meses y del que dejar el tabaco ha sido tan solo un síntoma, quizás el primer indicio, o, quien sabe, la última gota, el paso definitivo, la piedra clave.
El caso es que inicié un proceso que tendría revueltas tortuosas -como cierta ligera depresión coherente a la crisis de la mediana edad- altibajos laborales y personales y el descubrimiento de cierta adicción a un grupo de substancias bastante peliagudas asociadas, o cuando menos en comandita con cierto estado emocional bastante coñazo.
Encaminándome ya hacia el año sin tabaco -que coincide con el año de carreras- empiezo a mirar hacia atrás con calma (y me atrevo a mirarme de perfil en el espejo). De cuando en cuando me cruzo conmigo mismo, ya sea en mi o en otros, y me comparo, me venzo, me derroto...
Me asiento en mi fundamentalismo antitabaco, comienzo a ser un pesado antinicotina, he empezado a evitar la carne roja, el alcohol destilado y la grasa.
Dos días sin rodar son una tortura y hasta que no llevo quince minutos de marcha no me siento a gusto, no pillo lesiones de importancia, mis pies están relativamente bien, me encantan mis piernas y dentro de poco, de seguir este ritmo, habré bajado dos tallas, desde la 44 (que me estaba ajustada, por no decir estrecha) hasta la 42 (que según la marca no me entra, me ajusta o me queda holgada).
Esta es la última vez que hablo de tallas, de espejos y perfiles, de curvas y rectas.
El caso es que inicié un proceso que tendría revueltas tortuosas -como cierta ligera depresión coherente a la crisis de la mediana edad- altibajos laborales y personales y el descubrimiento de cierta adicción a un grupo de substancias bastante peliagudas asociadas, o cuando menos en comandita con cierto estado emocional bastante coñazo.
Encaminándome ya hacia el año sin tabaco -que coincide con el año de carreras- empiezo a mirar hacia atrás con calma (y me atrevo a mirarme de perfil en el espejo). De cuando en cuando me cruzo conmigo mismo, ya sea en mi o en otros, y me comparo, me venzo, me derroto...
Me asiento en mi fundamentalismo antitabaco, comienzo a ser un pesado antinicotina, he empezado a evitar la carne roja, el alcohol destilado y la grasa.
Dos días sin rodar son una tortura y hasta que no llevo quince minutos de marcha no me siento a gusto, no pillo lesiones de importancia, mis pies están relativamente bien, me encantan mis piernas y dentro de poco, de seguir este ritmo, habré bajado dos tallas, desde la 44 (que me estaba ajustada, por no decir estrecha) hasta la 42 (que según la marca no me entra, me ajusta o me queda holgada).
Esta es la última vez que hablo de tallas, de espejos y perfiles, de curvas y rectas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
